La alianza Escudo de las Américas, liderada por Estados Unidos y con República Dominicana entre sus fundadores, propuso este martes sancionar colectivamente a 24 grupos del crimen organizado de la región, a los que definió como “una amenaza inmediata y compartida”. El anuncio, hecho tras una reunión de líderes de la coalición en la sede de la ONU, marca la primera acción conjunta del bloque y coloca al Gobierno dominicano ante nuevas exigencias de rendición de cuentas sobre el alcance de esos compromisos.
El comunicado plantea congelamiento de activos, restricciones migratorias y de visado para miembros, asociados y simpatizantes de esas organizaciones, además de responsabilidad penal para quienes, a sabiendas, les den apoyo material o logístico. Aunque Washington dispone desde hace décadas de mecanismos propios para sancionar actores considerados enemigos de sus intereses, esta vez busca extender ese esquema a la quincena de países firmantes, casi la mitad de América Latina y el Caribe, lo que abre una alerta institucional sobre la forma en que cada Estado aplicará medidas de alto impacto bajo una estrategia diseñada desde Estados Unidos. Los 24 grupos ya habían sido sancionados por Washington e incluyen desde la Mara Salvatrucha de El Salvador hasta el Tren de Aragua de Venezuela, además de carteles mexicanos, el ELN, Primeiro Comando da Capital, Comando Vermelho y Sendero Luminoso. Para viabilizar la iniciativa, los firmantes pedirán al Consejo Permanente de la OEA activar el TIAR, tratado de 1947.
En ese escenario, el paso dado por República Dominicana no solo se inscribe en el discurso regional contra el crimen, sino que deja pendiente el contraste entre la adhesión a nuevas plataformas internacionales y las explicaciones que la sociedad civil puede exigir sobre sus efectos concretos, sus límites y la responsabilidad política del Gobierno dominicano en una agenda de seguridad cada vez más externalizada.
