El tribunal volvió a posponer la audiencia contra la imputada y, al mismo tiempo, intimó a la cárcel de Najayo-Mujeres a explicar por qué no fue trasladada a la vista, una omisión que retrasó de nuevo el proceso.
La jueza dispuso que el alcaide del centro penitenciario presente un informe en un plazo de 48 horas para justificar la ausencia de la acusada, mientras la defensa también deberá explicar su inasistencia.
La audiencia fue aplazada para el 1 de julio, en un caso que vuelve a quedar marcado por fallas logísticas y por la necesidad de aclarar responsabilidades institucionales en cada etapa del proceso.
Más allá del nuevo aplazamiento, la decisión del tribunal coloca el foco en la gestión del recinto carcelario y en el cumplimiento de los traslados, un aspecto básico para que las audiencias no se frustren y para que el expediente avance con orden y transparencia.
Hasta que se rindan esos informes, el proceso queda pendiente de las explicaciones ordenadas por el tribunal.
