La posible incorporación de inteligencia artificial a los procesos electorales en República Dominicana quedó marcada por una advertencia de fondo: cualquier avance tecnológico debe ir acompañado de controles estrictos para no poner en riesgo la confianza ciudadana. Durante el segundo seminario regional “Inteligencia Artificial y Gestión Electoral en América Latina y el Caribe”, delegaciones de varios países revisaron aplicaciones de esta herramienta en áreas como análisis de datos, conteo de votos, resultados electorales y gestión interna, con la Junta Central Electoral (JCE) y IDEA Internacional insistiendo en la supervisión humana.
El encuentro estuvo lejos de plantearse como una solución automática. Más bien, dejó expuestas ventajas, riesgos, desafíos y oportunidades de la transformación digital, junto con la necesidad de estrategias que aseguren un uso correcto, transparente y seguro de la IA en los procesos electivos. La directora regional para América Latina y el Caribe de IDEA Internacional, Marcela Ríos Tobar, señaló que, aunque la tecnología puede contribuir a la modernización, la región ya ha atravesado “episodios graves” que han intentado afectar la confianza de la ciudadanía y la democracia, además de obstaculizar la voluntad popular.
El debate, que se realiza del 29 al 30 de julio en un hotel de Santo Domingo, deja así una señal institucional: la incorporación de IA en materia electoral no puede quedarse en el discurso de innovación, sino que debe estar sometida a fiscalización permanente y a explicaciones claras sobre sus límites, su seguridad y su impacto real sobre la integridad del voto.
