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Expertos advierten sobre la falta de una política de Estado frente a la crisis haitiana

junio 11, 2026 · Redactor
Expertos advierten sobre la falta de una política de Estado frente a la crisis haitiana
Foto: acento.com.do

Sin consensos estables; una institucionalidad robusta y controles respetuosos de los derechos humanos, la respuesta dominicana seguirá expuesta a cambios y críticas.

La crisis haitiana volvió a poner sobre la mesa una debilidad de fondo en la respuesta dominicana: la falta de una estrategia nacional sostenida más allá de los cambios de gobierno. En un panel celebrado luego de la presentación del libro La diplomacia dominicana ante la crisis haitiana 2024-2026: Más discursos y escritos clave, especialistas insistieron en la necesidad de construir políticas de Estado, reforzar las instituciones migratorias y asegurar el respeto de los derechos humanos ante uno de los principales desafíos para la República Dominicana.

Durante el conversatorio, moderado por el vicepresidente ejecutivo de FINJUS, Servio Tulio Castaños Guzmán, el jurista y diplomático Flavio Darío Espinal sostuvo que los asuntos complejos no pueden quedar sujetos a decisiones coyunturales y demandan mecanismos de concertación capaces de perdurar más allá de los relevos en el poder. Aunque descartó la unanimidad en un tema de tanta sensibilidad política, defendió la búsqueda de consensos mínimos que sirvan de base para una estrategia nacional sostenida y afirmó que espacios como el Consejo Económico y Social pueden encauzar posiciones hacia legislación, directrices gubernamentales o posturas comunes ante organismos internacionales.

La advertencia remite a un problema institucional de largo alcance: la crisis haitiana, según Espinal, tiene un carácter estructural y exige coordinación permanente entre los principales actores políticos, incluso en medio del disenso democrático. En esa misma línea, la abogada y articulista Marisol Vicens se refirió a la política migratoria y a los esfuerzos para fortalecer las capacidades operativas de la Dirección General de Migración, al abordar reformas administrativas, mejoras logísticas y protocolos más estrictos. No obstante, el eje del debate quedó marcado por una exigencia de fondo: que la respuesta del Estado deje de apoyarse en discursos y avance hacia acuerdos verificables, controles eficaces e institucionalidad capaz de sostener resultados.