El reclamo del empresariado para que el Gobierno suprima las trabas que aún persisten volvió a colocar en primer plano la brecha entre la urgencia de reactivar la economía y los resultados que hoy muestran distintos sectores. Pese a que reconocen cierta estabilidad de precios, la continuidad de las inversiones y el desempeño del turismo, la minería y las exportaciones, los empresarios advirtieron que el crecimiento se ha moderado y que áreas como la construcción, la manufactura, la zona franca y el comercio se mantienen por debajo de lo previsto.
La posición fue respaldada por el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), Celso Juan Marranzini; el vicepresidente ejecutivo, César Dargam; el primer vicepresidente, Julio Brache; Ernesto Martínez, presidente de la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), y Fernando Pinales, presidente de la Confederación Dominicana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (CODOPYME). Marranzini indicó que, frente a las medidas que se anunciarían hoy, esperan un espacio de diálogo para revisarlas y para que contribuyan a la estabilidad, la formalización y la creación de empleos.
El sector empresarial también pidió que las decisiones mantengan equilibrio y que, cuando impacten a algún sector, se acompañen de medidas de mitigación ante los costos y la competencia desleal. Para recuperar el ritmo de crecimiento, Marranzini afirmó que el Gobierno debe elevar el gasto de capital, por su incidencia en las compras locales y en ramas esenciales de la economía, una demanda que intensifica la presión para que las decisiones públicas se valoren por sus efectos reales sobre la actividad productiva y el empleo.
