Elías Piña continúa arrastrando un rezago en su desarrollo económico a pesar de disponer de recursos naturales y humanos, una situación que vuelve a poner a prueba la eficacia de las políticas públicas dirigidas a la provincia. Entre sus principales obstáculos están el aislamiento y la fragmentación territorial derivados de una topografía difícil, con montañas al norte y al sur que complican la comunicación vial entre municipios y poblados, en detrimento de actividades clave como la agricultura y el comercio.
La investigación Fragilidad, resiliencia, desarrollo e inversión (Fredi) advierte también una marcada ausencia de capitales para la inversión y una economía caracterizada por altos niveles de informalidad. A ello se suma que, en 2010, el nivel de pobreza general en Elías Piña era de 83.2%, apenas 5.4 puntos porcentuales por debajo del 88.6% reportado en 2002, un dato que refuerza la dimensión del rezago social acumulado en la provincia.
Pese a que la agricultura es el principal sector económico de Elías Piña, el propio estudio indica que no ha conseguido desarrollarse en toda su potencialidad. Las tierras agrícolas no se aprovechan al máximo y muchas áreas fértiles carecen de sistemas de riego, una limitación que impide aumentar los ingresos y reducir la pobreza. En una provincia donde el 55% de los hogares son propietarios de tierra de uso agropecuario y el 53% posee ganado, animales de granja o
