Bogotá, 7 jun (EFE).- Colombia recordó este domingo el primer aniversario del atentado contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, del partido Centro Democrático, con misas y homenajes que volvieron a situar en primer plano el impacto de la violencia política y la necesidad de sostener la vigilancia institucional sobre estos hechos.
Uribe Turbay, de 39 años, recibió dos disparos en la cabeza durante un mitin celebrado el 7 de junio de 2025 en el barrio bogotano de Modelia y murió el 11 de agosto, después de pasar más de dos meses hospitalizado en Bogotá. En el parque El Golfito, en Modelia, centenares de personas se reunieron para llevar flores y asistir a una misa, mientras en distintas ciudades del país también se realizaron ceremonias en su memoria.
En un video difundido en X, el expresidente Álvaro Uribe señaló: «Jóvenes, hace un año el terrorismo jugó en contra del porvenir de la patria, el atentado fatal contra un joven como ustedes. Miguel Uribe Turbay era un ejemplo por su afecto a Colombia, por su vocación de luchar por un país libre, con equidad social». También lo recordó como «un luchador contra esta violencia» y como un opositor firme del presidente Gustavo Petro y del senador Iván Cepeda. A lo largo de la jornada, el homenaje al dirigente asesinado volvió a dejar al descubierto el costo político y social de un crimen que golpeó a un senador en plena actividad pública.
