Este lunes 15 de junio, el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva reunirá dos decisiones de alto impacto que vuelven a situar bajo escrutinio la capacidad institucional para responder ante hechos de enorme costo social y gravedad pública. A las 10:00 de la mañana, el magistrado Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, decidirá si Antonio Espaillat López y Maribel Espaillat López son enviados a juicio de fondo por el colapso del techo de la discoteca Jet Set Club, una tragedia en la que murieron 236 personas y más de 80 quedaron heridas.
El juez dejó su fallo en reserva después de escuchar a la defensa de los imputados, las réplicas del Ministerio Público y los planteamientos de los abogados de las víctimas, que solicitan de manera unánime la apertura de un juicio de fondo. La resolución determinará si el expediente pasa a esa fase o si se dicta un «No Ha Lugar», en un proceso seguido de cerca por familiares y afectados, que reclaman respuestas judiciales acordes con la magnitud del hecho.
Ese mismo día también se dará a conocer el fallo reservado del juicio de fondo contra el entramado de corrupción militar y policial desmantelado en las operaciones Coral y Coral 5G. Con ambos expedientes en la agenda, la jornada en Ciudad Nueva queda señalada por una misma demanda pública: que los tribunales ofrezcan señales claras de control, consecuencias y rendición de cuentas frente a casos que han golpeado la confianza ciudadana. En el caso Jet Set, además, la cobertura presencial de la prensa estará limitada por el espacio físico de la sala, aunque el tribunal informó que habilitará un enlace para la cobertura completa.
