La noche del lunes, un choque en la avenida Pedro A. Rivera, en La Vega, terminó con la vida de Francisco Javier Abreu y volvió a poner sobre la mesa la necesidad de que este tipo de hechos en la vía pública sean esclarecidos con rapidez y respuesta institucional. El joven iba en una motocicleta tipo SG cuando fue impactado cerca del sector Arenoso por una yipeta, cuyo conductor presuntamente escapó tras la colisión.
Abreu murió en el lugar a consecuencia de los golpes provocados por el impacto. Era oriundo del sector Las Carmelitas, hijo del mecánico Máximo Abreu, conocido como “El Chófer”, y también se dedicaba a ese oficio. Su fallecimiento ha causado consternación entre familiares, amigos y residentes de la comunidad, donde era apreciado por su empeño en el trabajo.
Según las primeras informaciones, la yipeta era conducida por una mujer, aunque hasta el momento no se han ofrecido más datos sobre su identidad. Entre el dolor, los familiares y allegados esperan que las autoridades aclaren las circunstancias del caso y puedan identificar y localizar a la persona que manejaba el vehículo, en un episodio que deja frente a frente la gravedad del desenlace y las explicaciones todavía pendientes.
