A las 10:00 de la mañana de hoy, el Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional leerá la decisión que determinará si Antonio y Maribel Espaillat, dueños de la discoteca Jet Set, irán a juicio de fondo por el colapso del techo del local, tragedia que dejó 236 muertos y cerca de 100 heridos. El fallo del juez Raymundo Mejía establecerá si el expediente avanza hacia una discusión penal de fondo o si los cargos quedan fuera por falta de pruebas.
El Ministerio Público, encabezado por Wilson Camacho en la Dirección General de Persecución, formuló acusación formal por homicidio involuntario y golpes recíprocos. De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, el hecho ocurrido el 8 de abril de 2025 obedeció a una negligencia grave en el mantenimiento preventivo y estructural de la edificación, y asegura disponer de pruebas testimoniales y periciales suficientes para sustentar la apertura a juicio.
La defensa de los hermanos Espaillat, a cargo de Miguel Valerio y Ramón Emilio Núñez, mantiene una postura distinta: sostiene que el desplome respondió a fallas estructurales de origen y al desgaste natural de los materiales, y afirma que se trató de un accidente imprevisible, sin responsabilidad penal de sus representados. Con ese contraste sobre la mesa, la decisión de hoy adquiere el peso de una prueba de vigilancia institucional en uno de los expedientes de mayor impacto social, con decenas de familias aún esperando una respuesta de la justicia.
