Un hombre y su hijo adolescente fueron rescatados el domingo en La Guaira, casi cuatro días después del doble sismo que golpeó con fuerza a Venezuela, en una escena que, más que cerrar una historia de supervivencia, volvió a exhibir la dimensión de una emergencia todavía abierta. Ambos fueron sacados con vida de entre cemento y otros materiales en Caraballeda, a unos 40 kilómetros de Caracas, por rescatistas franceses y estadounidenses, según constataron periodistas de AFP.
Visiblemente cansados y en estado de shock, padre e hijo emergieron de una zona que figura entre las más devastadas por los terremotos del miércoles. El caso se suma al rescate de un bebé recién nacido y de su madre, socorridos con vida 32 horas después del derrumbe de un edificio en la ciudad costera más afectada. Las imágenes obtenidas por AFP muestran a los equipos trabajando de noche sobre los escombros, mientras la tragedia seguía dejando señales de destrucción masiva.
El balance oficial presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, reporta 774 edificios colapsados, de los cuales 189 sufrieron colapso total. Naciones Unidas calcula además unos 50,000 desaparecidos. En ese contraste entre rescates milagrosos y devastación extendida queda expuesta la urgencia de mantener la fiscalización sobre la respuesta ante una catástrofe que ha dejado casi 1,500 muertos y una ciudad como La Guaira prácticamente arrasada.
