La detención en Sabana de la Mar, Hato Mayor, de Eliezer Santana, un ciudadano estadounidense de 20 años incluido entre los 10 fugitivos más buscados en Pensilvania, colocó otra vez sobre la mesa la capacidad de vigilancia y respuesta de las autoridades ante personas reclamadas por la justicia internacional que consiguen ubicarse en territorio dominicano.
Santana fue arrestado por unidades especializadas de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y miembros del Ministerio Público, con apoyo del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshals), durante un operativo en la calle Porvenir. De acuerdo con la información oficial, era considerado de alta peligrosidad y enfrentaba acusaciones por homicidio, agresión agravada e intento de causar lesiones corporales con un arma mortal.
Luego de su detención, fue trasladado bajo medidas de seguridad y deportado este miércoles por el Aeropuerto Internacional de Las Américas José Francisco Peña Gómez para ser entregado a las autoridades estadounidenses. El caso deja abierta la tensión entre la captura puntual y la necesidad de mantener bajo escrutinio los mecanismos de control, localización y cooperación institucional frente a fugitivos de alto perfil que terminan siendo ubicados en el país.
