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RD$1,620 millones sin elecciones: el sistema que premia siglas vacías y agrava la crisis partidaria

septiembre 20, 2026 · Redactor
RD$1,620 millones sin elecciones: el sistema que premia siglas vacías y agrava la crisis partidaria
Foto: hoy.com.do

Mientras movimientos con 156 votos reciben fondos públicos y partidos como el PLD y el PRSC dependen casi por completo del Estado; crece la alerta sobre una política desconectada de su militancia y del ciudadano.

El financiamiento público a los partidos vuelve a exponer un problema institucional de fondo: en 2026, el Presupuesto Nacional destina RD$1,620 millones a organizaciones políticas en un año sin elecciones, bajo un esquema que también permite que el Movimiento Cívico Cabrereño, con 156 votos en las municipales de 2024, reciba solo este año RD$3,927,272.73 a través de la Junta Central Electoral. Otros movimientos con 380, 731 y 767 votos obtienen recursos, e incluso hay organizaciones que no participaron en esos comicios y reciben prácticamente lo mismo.

El contraste entre discurso democrático y funcionamiento real del sistema también aparece dentro de los partidos tradicionales. En 2024, el PLD reportó más de RD$1,008 millones de financiamiento público frente a RD$64,900 aportados por sus miembros. El PRSC recibió RD$86.4 millones de contribución pública y reportó RD$32,550 en aportes de miembros. La brecha refuerza una estructura en la que la dirigencia depende menos de la militancia, rinde menos cuentas hacia adentro y concentra el control de las organizaciones. Ese modelo, además de alimentar el desgaste de la política tradicional, abre espacio a proyectos construidos más sobre notoriedad que sobre vida orgánica. Si una sigla, una casilla o una alianza terminan convertidas en cheque, la competencia deja de girar alrededor de representación y resultados para moverse hacia la supervivencia electoral y el negocio partidario.

La señal para la oposición y para la ciudadanía es de fiscalización: vigilar cómo se usan los recursos públicos, exigir rendición de cuentas y cuestionar un sistema que financia estructuras débiles mientras el país sigue esperando respuestas efectivas de gestión.