La expansión de la construcción en el Gran Santo Domingo muestra un reparto desigual que vuelve a poner bajo la lupa la gestión territorial. Santo Domingo Este lidera en número de obras con 2,271, equivalentes al 34% de la Región Metropolitana, mientras el Distrito Nacional concentra 3,201,442 metros cuadrados, el 40.8% del área activa, pese a contar con menos proyectos. Entre Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte, Santo Domingo de Guzmán y Los Alcarrizos se agrupa el 75.4% de todo lo que se construye en la zona metropolitana.
La diferencia es relevante: de acuerdo con el Registro de Oferta de Edificaciones 2026-1, el Distrito Nacional se queda con los proyectos de mayor tamaño, al reunir el 61.7% de las obras de 2,001 a 5,000 m² y el 66.8% de las de 5,001 a 15,000 m². Además, es el único municipio donde la ejecución, con 47%, supera la paralización, situada en 33.1%. Ese comportamiento acentúa el contraste entre el volumen de anuncios y los resultados efectivos en el resto del territorio, donde el auge no se refleja del mismo modo.
A nivel barrial, la concentración se repite. Los Frailes encabeza la cantidad de obras con 4.8%, seguido de Guerra Centro, Andrés y Sabana Perdida, mientras que por metros cuadrados destacan Guaricano, Cancino Afuera, Sabana Perdida, Piantini y Ensanche Naco. El mapa confirma que el boom se mueve en dos direcciones: densidad inmobiliaria en zonas consolidadas y volumen de vivienda en la periferia. Esa dualidad deja abierta una alerta sobre la planificación y la rendición de cuentas respecto de cómo se distribuye el crecimiento urbano y quién capitaliza sus beneficios.
