El Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd) inició este miércoles el desembolso del Bono a Mil por la Educación, un pago único de RD$1,000 por estudiante dirigido a más de 1.35 millones de alumnos del sistema público preuniversitario para cubrir gastos del segundo período escolar 2025-2026. La medida, presentada como alivio para las familias, deja al mismo tiempo sobre la mesa la necesidad de vigilancia sobre su ejecución y sobre el uso de recursos en un sistema que obliga a confirmar la elegibilidad caso por caso.
Según el esquema informado, los beneficiarios deben consultar en https://www.bonoamil.gob.do/Consulta con su número de cédula, mientras padres, madres o tutores recibirán un SMS con un código de Remesas Banreservas para retirar el bono. Si el mensaje no llega, el propio usuario debe registrarse en www.bonoamil.gob.do con su cédula, número de celular y el ID del estudiante, disponible en el centro educativo, un procedimiento que desplaza hacia las familias la gestión de eventuales exclusiones o demoras.
El programa cubre a estudiantes de Inicial, Primaria y Secundaria y tiene como objetivo aliviar la economía de los hogares dominicanos. Pero el anuncio también reabre el contraste entre el discurso de apoyo y la realidad operativa de un beneficio que depende de validaciones, consultas y registros adicionales, un punto que refuerza la exigencia de rendición de cuentas sobre cómo se ejecuta el gasto social y qué tan accesible resulta para quienes dice priorizar.
