El Tribunal de Apelación de Casablanca condenó este jueves a los exdiputados marroquíes Abdenbi Bioui y Said Naciri a doce y diez años de prisión, respectivamente, por su implicación en el caso conocido como «el Escobar del Sáhara», una trama de tráfico internacional de hachís entre Marruecos y la región del Sahel. La sentencia recae sobre dos exparlamentarios vinculados al Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), integrante de la actual coalición gubernamental, en un proceso que también alcanza a más de veinte personas, entre ellas figuras políticas, exdiputados y empresarios.
Los procesados fueron juzgados por delitos que incluyen tráfico internacional de droga, blanqueo de capitales, falsificación de documentos, corrupción, tráfico de influencias y participación en organización criminal. El juicio, que comenzó en 2024 y se prolongó durante más de ochenta sesiones, cerró varios meses de vistas antes de que la corte escuchara la última palabra de los encausados y emitiera el veredicto.
La dimensión del caso y la atención mediática que ha concentrado en Marruecos vuelven a colocar bajo escrutinio la relación entre poder político, negocios y redes criminales. El expediente gira en torno al ciudadano maliense Haj Ahmed Ben Brahim, apodado ‘El Escobar del Sáhara’, quien cumple desde 2019 una condena de diez años de prisión en Marruecos por dirigir una red de tráfico de drogas.
