SANTO DOMINGO.– La movilización de la Asociación Nacional de Profesionales Agropecuarios (ANPA) dejó en evidencia que el proceso de diálogo que el Gobierno dice haber mantenido con el gremio no logró desactivar el conflicto ni dar respuesta a sus principales reclamos. El ministro administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, dijo que le sorprendió la protesta y sostuvo que desde un encuentro del 22 de abril de 2026 entre el presidente Luis Abinader, el expresidente Hipólito Mejía y el dirigente de la ANPA, Tito Hernández, se había abierto una ruta de seguimiento oficial.
Según Bautista, por instrucción del mandatario encabezó reuniones posteriores con la organización, incluyendo encuentros el 27 de mayo y el 16 de junio, en los que participaron Basilio de la Rosa y Modesto Guzmán. El funcionario afirmó que en esas conversaciones se evaluaron las demandas del gremio y que el Gobierno aprobó cuatro solicitudes de atención inmediata: la donación del local nacional de la ANPA, la asignación de recursos para un acto institucional, apoyo económico para agrónomos enfermos y la entrega de un autobús. No obstante, el propio ministro admitió que siguen sin resolverse reclamos centrales como pensiones, nombramientos, aumentos salariales, viviendas y terrenos del Estado para agrónomos, al señalar que esos puntos dependen de varias instituciones y de una evaluación más amplia.
En ese contexto, la marcha de la ANPA terminó marcando el contraste entre la versión oficial sobre una mesa de diálogo activa y el hecho de que el gremio decidió salir a las calles mientras sus demandas de mayor impacto continuaban pendientes.
