Bogotá, redacción digital. – La elección presidencial en Colombia quedó marcada por un conteo preliminar muy cerrado y por el aumento de la presión política sobre el proceso, después de que Abelardo de la Espriella se ubicara por delante del oficialista Iván Cepeda, según los datos divulgados por la Registraduría. A partir de ese resultado, el expresidente Álvaro Uribe Vélez felicitó al candidato y escribió en X que De la Espriella y José Manuel Restrepo vencieron a Cepeda pese a una “campaña ilegal” atribuida al Gobierno del presidente Gustavo Petro.
Uribe añadió que el aspirante oficialista contó con apoyo del Ejecutivo y señaló supuestas compras de votos y presiones de grupos armados ilegales sobre comunidades para favorecer a Cepeda. No obstante, no aportó pruebas para sostener esas acusaciones. Sus dichos, aun así, se insertan en un clima de desconfianza institucional en plena disputa electoral, con una diferencia inferior a un punto porcentual entre ambos aspirantes.
Según el conteo preliminar, De la Espriella alcanzaba el 49,65 % de los votos frente al 48,70 % de Cepeda. Mientras Uribe habló de una “recuperación democrática”, Petro denunció irregularidades en el proceso, insistió en que hay mesas con formularios presuntamente sin las firmas exigidas de los jurados electorales y pidió aguardar los escrutinios oficiales antes de proclamar un vencedor. El resultado, aún en revisión, mantiene el foco sobre la rendición de cuentas y las garantías institucionales en una contienda atravesada por acusaciones de ambos lados.
