Las “Medidas Pro-Crecimiento Económico y Mitigación de la Crisis Internacional” comenzaron su trámite en el Congreso Nacional con un panorama favorable para el Gobierno, al punto de que ya se da por segura su aprobación. No obstante, el respaldo anunciado por sectores empresariales, comerciantes y representantes de trabajadores no elimina la necesidad de examinar el alcance real de una propuesta presentada como respuesta a la crisis internacional.
Entre las entidades que respaldan el plan están el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) y la Asociación de Industrias de la República Dominicana, que han expresado su expectativa de que el presidente Abinader conserve inalterado el crecimiento de la economía. También la Federación Nacional de Comerciantes y Empresarios (Fenacerd) y la Confederación Dominicana de las Micro, Pequeña y Mediana Empresas (Conmipymes) valoraron positivamente las medidas centradas en la eliminación del anticipo, aunque advirtieron que deben mantenerse salvaguardas para su sector.
En el terreno laboral, distintas organizaciones y representantes de los trabajadores apoyaron las medidas al entender que el pliego fiscal protege a los quintiles de menores ingresos y no modifica el ITBIS. Aun así, el arranque optimista del proyecto en el Congreso deja abierto el principal punto de escrutinio público: si la respuesta oficial frente a la volatilidad de precios en los hidrocarburos y materias primas se traducirá en alivio efectivo para la población o quedará en una promesa respaldada por sectores organizados, pero pendiente de rendición de cuentas sobre sus resultados.
