La medida de coerción contra diez imputados vinculados a la presunta red desmantelada en la operación XL526 fue aplazada de nuevo para el miércoles 17 de junio a las 10:30 de la mañana, en una demora adicional que deja sin resolución un proceso ya afectado por dos suspensiones previas y una interrupción en audiencia. La jueza Yiberty Polanco, de la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Santiago, explicó que la suspensión respondió a la carga laboral del tribunal y a las limitaciones de una sala que trabaja en jornadas matutinas y vespertinas.
En la audiencia, el Ministerio Público terminó de presentar su solicitud de coerción, mientras que los abogados de la defensa mantuvieron sus objeciones sobre la consistencia de las pruebas. Elvin Domínguez declaró ante el tribunal que el expediente no incluye víctimas plenamente identificadas y afirmó: “No he visto el primer estadounidense que diga que es víctima en este proceso. No hay cédulas, pasaportes ni números de seguro social que permitan identificar a esas supuestas víctimas”. Además, puso en duda evidencias recogidas en allanamientos realizados en 2024, al sostener que algunos elementos habrían sido incorporados de nuevo a la investigación actual.
A esas observaciones se añadió José Reinoso, quien señaló que parte de la acusación se sostiene en copias de poderes notariales provenientes de Estados Unidos, sin que se hayan aportado documentos originales que establezcan una relación. El nuevo aplazamiento, junto con los reparos de la defensa, vuelve a poner el foco sobre la necesidad de que el proceso avance con mayor solidez y sin más retrasos en un caso de alto interés público.
