La posibilidad de que el petróleo suba hasta entre US$150 y US$200 por barril para septiembre vuelve a poner sobre la mesa la capacidad de respuesta de las autoridades ante un choque externo de fuerte impacto social. El economista Raúl Feliz advirtió que, si el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán no se detiene, el país se vería ante una disyuntiva costosa: subsidiar los combustibles con una carga fiscal que podría alcanzar RD$100,000 millones o trasladar el alza a los consumidores.
De acuerdo con su explicación, esta segunda opción empujaría la inflación por encima de lo previsto, entre 7 y 8 %, con incidencia directa en la economía familiar y en el poder de compra del salario. El efecto, indicó, se reflejaría tanto en las finanzas públicas como en el presupuesto de los hogares, en un escenario que también podría afectar al turismo por la reducción del gasto de los estadounidenses.
Feliz propuso como alternativa una cobertura de riesgos que permita reservar cada año recursos en el presupuesto nacional para mantener el precio de los combustibles dentro de un rango determinado. Afirmó que así se evitarían medidas improvisadas de última hora, como las que se están aplicando ahora, y también llamó a impulsar nuevas áreas de crecimiento económico ante la vulnerabilidad que deja al descubierto este tipo de crisis.
