La detención de Elianny Tavárez, de 30 años, volvió a sacar a relucir en Santiago un caso que mantiene cuestionamientos sobre la respuesta institucional ante hechos graves contra menores de edad. La mujer, acusada de intentar matar a una adolescente en el sector Pekín, al sur de la ciudad, se mantenía prófuga desde 2023 y fue ubicada mientras asistía a una actividad familiar por el cumpleaños de su hijo, según informó el abogado Jacinto Acevedo Peña.
De acuerdo con el jurista, la agresión se produjo cuando la víctima tenía 16 años y fue atacada con un casco de botella. La menor sufrió heridas de gravedad en un brazo y el cuello, lesiones que la mantuvieron fuera de las aulas durante un año. Acevedo Peña también afirmó que la víctima y sus familiares habrían recibido amenazas después del hecho.
Luego de su captura, la imputada sería presentada en las próximas horas ante el tribunal de Atención Permanente para el conocimiento de medidas de coerción. El caso vuelve a colocar en primer plano el impacto prolongado sobre la víctima y su entorno, además de las explicaciones pendientes sobre cómo una acusada por un hecho de esta gravedad logró evadir a la justicia durante tres años.
