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Uvas y vinos al borde de la vía sostienen el pulso económico del Sur dominicano

junio 29, 2026 · Redactor
Uvas y vinos al borde de la vía sostienen el pulso económico del Sur dominicano
Foto: acento.com.do

En el cruce de Vicente Noble; los puestos de uvas, vinos y dulces mantienen ingresos familiares y reflejan una actividad turística que sigue apoyándose en el trabajo directo de los vendedores.

Quien viaja hacia lugares como Bahía de las Águilas, el río San Rafael o el Palmar de Ocoa termina encontrando, antes de llegar, una escena menos turística pero muy representativa: decenas de puestos de uvas al borde de la carretera en el cruce de Vicente Noble. Entre carros que aminoran la marcha y ventanillas que se abren para comprar, se desarrolla una actividad donde conviven tradición, sustento familiar y una economía sostenida por el trabajo informal de comerciantes que dependen del paso de visitantes.

Entre ellos está Taury Matos, comerciante de Barahona, quien lleva 13 años atendiendo un puesto con más de dos décadas de existencia y que perteneció antes a su esposa, Johanna. La oferta la mantienen ambos con uvas, vinos artesanales, dulces, manzanas, semillas de cajuil y plátanos. “Hay que vender de todo”, dice Matos, una frase que refleja la necesidad de diversificar para que el negocio siga en pie. En otro local, Ociry Encarnación atiende cada día de la semana a clientes que buscan racimos de uvas, vino artesanal, miel de abeja, melaza y dulces típicos elaborados en la zona.

Las uvas que se venden llegan desde Boquerón, en Barahona, una producción que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Uva (Inuva), asciende al menos a 7,000 quintales al año en variedades como criolla negra, french colombard, red globe y black magic. Ese movimiento comercial confirma el peso productivo de la región, pero también deja ver una contradicción que persiste: gran parte de esa identidad económica todavía descansa en ventas a la orilla de la carretera, una realidad que obliga a mirar más allá del relato turístico y a poner atención en la necesidad de fiscalización y seguimiento sobre cómo esa actividad se traduce en condiciones estables para quienes la sostienen.