Otras regiones

Un poemario surgido del pueblo reabre el contraste entre talento cultural y abandono de prioridades públicas

noviembre 1, 2026 · Redactor
Un poemario surgido del pueblo reabre el contraste entre talento cultural y abandono de prioridades públicas
Foto: hoy.com.do

La aparición de Juana Gissel Beltrán y el trabajo de una editora que busca voces en lugares recónditos vuelven a poner el foco sobre una realidad persistente: el país produce sensibilidad y creación aun en medio de la angustia y el peso de la era tecnológica.

«El ruido eterno de mi silencio», de la joven escritora Juana Gissel Beltrán, irrumpe como una señal cultural que nace, según el texto, desde las entrañas del pueblo y en una generación marcada por el dominio tecnológico. Más que una simple novedad literaria, la obra expone un contraste de fondo: mientras el discurso público suele concentrarse en la superficie y el espectáculo, siguen emergiendo voces que retratan un mundo atravesado por la pesadumbre y la angustia.

Publicada por Editora Poetas de la Era, presentada como una entidad que descubre talentos en los lugares más recónditos de esta media isla, la obra vuelve visible una pregunta de gestión y prioridades: qué espacio real reciben estas expresiones frente a otras agendas que ocupan atención y recursos. En ese marco, el poemario de Beltrán aparece como una alerta sobre una sensibilidad social que no desaparece, sino que busca abrirse paso pese al entorno descrito en el propio texto.

Los editores definen el libro como una cartografía emocional “donde el silencio deja de ser un vacío para convertirse en una entidad viva, un «ruido eterno» que palpita, que asfixia, pero que también redime”. Esa línea se refuerza en “silencio perenne de la penumbra”, donde la autora despliega una voz juvenil de tono lírico y de búsqueda interior. El resultado, más allá del elogio literario, deja planteado un contraste difícil de ignorar: en medio de una época dominada por la tecnología, el reclamo de fondo sigue siendo humano, social y cultural, un terreno que exige más atención y vigilancia sobre las verdaderas prioridades del país.