El balance oficial del doble terremoto registrado el pasado jueves en el norte de Venezuela volvió a empeorar este domingo: 1,450 fallecidos, 3,150 heridos y 12,721 damnificados, según datos difundidos por las autoridades. La actualización, transmitida por Venezolana de Televisión (VTV), confirma que la emergencia sigue creciendo mientras continúan las labores de rescate entre escombros y la búsqueda de sobrevivientes en las zonas más golpeadas.
Durante la comparecencia, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, admitió que el país enfrenta una crisis de dimensiones inéditas. El reporte oficial subió desde las 1,430 muertes informadas el sábado y detalló además un fuerte impacto sobre la infraestructura: 774 edificaciones afectadas, de las cuales 189 colapsaron por completo y 585 presentan daños estructurales severos o parciales. Entre los inmuebles alcanzados figuran 38 hospitales, 34 centros comerciales y 1,645 estructuras de diversa naturaleza, entre residencias, oficinas e instalaciones públicas.
Las autoridades también informaron que 73,937 familias reciben asistencia, en medio de una emergencia marcada por más de 500 réplicas en 24 horas y por daños que siguen bajo evaluación. La dimensión del desastre, ya descrito por el propio balance oficial como el peor evento natural de la historia contemporánea del país, vuelve a poner el foco en la capacidad de respuesta institucional, la protección de servicios esenciales y la necesidad de vigilancia ciudadana ante el costo social que deja una catástrofe de esta escala.
