La filial de Santiago del Colegio Médico Dominicano (CMD) planteó que las irregularidades detectadas en SeNaSa no se explican únicamente por la actuación de médicos, sino que habrían necesitado la complicidad de auditores del seguro y de los entes supervisores del sistema. El señalamiento vuelve a poner el foco sobre los mecanismos de control en un caso que involucra recursos destinados a la salud.
Penélope Gómez, presidenta de la filial, afirmó que las investigaciones no deben circunscribirse al personal médico, al sostener que la aprobación de procedimientos inexistentes supone participación de auditores de la propia aseguradora y de órganos supervisores. Además, cuestionó que el Ministerio Público concentre las acciones punitivas en los galenos y deje fuera la responsabilidad directa de las administradoras de riesgos de salud, la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales y la Dirección de Información y Defensa de los Afiliados.
En una línea de alerta institucional similar, el jurista Cándido Simón criticó la indolencia en el uso de recursos destinados a la salud de personas vulnerables y advirtió que esta etapa del caso enfrentará debates procesales decisivos en los tribunales. Señaló que uno de los puntos centrales será definir si a los imputados se les juzgará bajo el Código Penal anterior o bajo el marco legal vigente, en un expediente que ya proyecta cuestionamientos sobre fiscalización, responsabilidades compartidas y capacidad de respuesta del sistema.
