Santo Domingo. Los resultados presentados por la Fundación Eco-Bahia con motivo del Día Mundial de la Tortuga Marina volvieron a poner sobre la mesa la dimensión del reto ambiental en República Dominicana. Durante 2025, la entidad informó que resguardó 4,956 huevos, liberó 3,420 crías y monitoreó más de 45 kilómetros de litoral costero, cifras que muestran avances concretos, pero también la necesidad de mantener vigilancia sostenida sobre una especie que sigue enfrentando múltiples amenazas.
El dato cobra mayor peso por la fragilidad del ciclo de vida de las tortugas marinas: pueden tardar hasta 30 años en alcanzar la madurez reproductiva y, según estimaciones de conservación citadas en la información, apenas una de cada mil crías sobrevive hasta la edad adulta. En ese contexto, cada nido protegido se convierte no solo en un logro puntual, sino en una señal de la magnitud del trabajo pendiente para evitar mayores pérdidas en las poblaciones del Caribe.
Eco-Bahia atribuyó estos resultados a una red integrada por colaboradores, voluntarios, especialistas, turistas y aliados estratégicos, además de las alianzas con Aerodom y el Ministerio de Medio Ambiente. La propia exposición de estas cifras refuerza la presión por sostener y supervisar las acciones de conservación en las zonas costeras, más allá de las conmemoraciones, ante un desafío ambiental que sigue abierto.
