El presidente Luis Abinader promulgó la noche de este jueves la Ley 30-26, una norma presentada por el Gobierno como respuesta preventiva ante la crisis internacional, pero que llega con una meta explícita de recaudar entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones adicionales. La legislación fue aprobada de urgencia por el Congreso Nacional en horas de la mañana y el Ejecutivo la justificó por los riesgos económicos asociados a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, su impacto sobre el petróleo, el comercio internacional, la inflación y los mercados financieros.
Aunque en los últimos días las partes involucradas anunciaron un acuerdo de alto el fuego y el inicio de negociaciones para una solución diplomática, las autoridades sostienen que persisten factores de incertidumbre que obligan a tomar medidas para proteger la estabilidad macroeconómica. En ese contexto, el paquete combina simplificación fiscal, medidas de crecimiento y disposiciones para elevar ingresos del Estado, en una decisión que coloca bajo mayor escrutinio el costo real de la respuesta oficial frente a la crisis.
Entre los puntos incluidos en la ley figuran una amnistía fiscal vigente hasta el 31 de diciembre de 2026 para personas físicas y jurídicas con obligaciones pendientes, así como un nuevo tramo de 27 % del ISR para ingresos superiores a RD$4.8 millones anuales. El Gobierno ha dicho que los recursos servirán para fortalecer la economía, preservar programas sociales y garantizar inversiones estratégicas, pero la promulgación acelerada y el alcance recaudatorio de la norma reactivan la exigencia de vigilancia sobre su ejecución y sus efectos concretos sobre contribuyentes y actividad económica.
