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Las promesas de modernización en la UASD ponen la gestión universitaria ante la exigencia de resultados

mayo 29, 2026 · Redactor
Las promesas de modernización en la UASD ponen la gestión universitaria ante la exigencia de resultados
Foto: elnuevodiario.com.do

La contienda del 17 de junio de 2026 abre un debate sobre transparencia; eficiencia y la distancia entre el discurso de cambio y su ejecución real en la academia estatal.

La candidatura del Dr. Jorge Asjana David a la Rectoría de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) se ha presentado como una apuesta por una universidad más moderna, transparente e innovadora, en un escenario en el que la propia discusión electoral deja en evidencia que la academia no puede seguir atada a modelos tradicionales de gestión. De cara a las elecciones universitarias del 17 de junio de 2026, en las que serán escogidas las autoridades para el período 2026-2030, la atención se concentra en una exigencia esencial: que las propuestas de transformación institucional puedan convertirse en resultados verificables para la comunidad universitaria.

El impulso de modernización institucional mediante la digitalización de procesos y mecanismos de gestión más eficientes y transparentes, junto con la iniciativa “Papel Cero”, coloca sobre la mesa reclamos que van más allá de una campaña. La reducción de la burocracia, la optimización de los servicios y el fortalecimiento de la sostenibilidad ambiental aparecen en el texto como metas necesarias precisamente porque persisten rezagos que obligan a revisar el funcionamiento de la universidad y a someter cualquier oferta de cambio a vigilancia y rendición de cuentas.

A ello se agrega la propuesta de desarrollar aulas inteligentes y fortalecer la educación virtual, una línea que refuerza la presión sobre las autoridades que resulten electas para responder a los desafíos sociales y tecnológicos contemporáneos sin apartarse de la misión de formar pensamiento crítico, impulsar la investigación científica y servir al desarrollo de la sociedad dominicana. Más que una narrativa de respaldo político, la coyuntura universitaria deja instalada una alerta institucional: la UASD entra a este proceso con promesas de renovación que solo tendrán valor si logran cerrar la brecha entre visión, gestión y servicio efectivo.