Bruselas acogió con rapidez la victoria de la Lista de Estudiantes en las elecciones legislativas anticipadas de Serbia, aunque su apoyo político vino acompañado de una llamada de atención sobre las tareas que siguen pendientes en el país. Mientras miles de ciudadanos salían a celebrar a la calle, la Unión Europea destacó la elevada participación y presentó el resultado como una ocasión para abrir una nueva etapa de reformas democráticas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, felicitaron a la formación ganadora en un mensaje conjunto difundido en redes sociales. Ambos remarcaron que la ciudadanía serbia acudió “en masa” a las urnas para decidir el futuro del país. Al mismo tiempo, reiteraron la disposición de la UE a acompañar avances en ámbitos decisivos para la integración europea de Serbia: fortalecimiento del Estado de derecho, libertad de los medios de comunicación, lucha contra la corrupción y refuerzo de las instituciones democráticas.
A ese mensaje se sumó la comisaria europea de Ampliación, Marta Kos, que describió los comicios como históricos y afirmó que Serbia votó en cifras “sin precedentes” tras casi dos años de protestas en defensa de la democracia, el Estado de derecho y la lucha contra la corrupción. Su intervención dejó abierto un nuevo capítulo para Belgrado, pero también volvió a subrayar el contraste entre la celebración del resultado y la agenda de cambios que sigue bajo escrutinio europeo.
