Johnny Pujols advirtió que República Dominicana atraviesa un proceso de deterioro social e institucional que ya repercute en la calidad de vida, los servicios públicos y el clima democrático, mientras vuelve a colocarse bajo examen la gestión del Gobierno y sus resultados frente a las necesidades de la población.
En una intervención ante medios de comunicación en Neyba, en el marco de inauguraciones de locales en la región sur, el secretario general del PLD afirmó que el país vive “uno de sus peores momentos” por el retroceso en las condiciones de vida del pueblo dominicano, el desgaste de los servicios y los “intentos reiterados” de afectar la democracia y la libertad de expresión.
De acuerdo con una nota informativa, el dirigente cuestionó iniciativas promovidas desde el Gobierno que han despertado preocupación en distintos sectores, entre ellas la ley del DNI, las modificaciones a la legislación sobre libertad de expresión y artículos del Código Penal señalados como restrictivos. A su entender, ese conjunto de medidas agrava la distancia entre el discurso oficial y la realidad de una ciudadanía que, además de lidiar con el alto costo de la vida y el aumento de la delincuencia, enfrenta nuevos frentes de alerta institucional.
“En ninguna democracia fuerte se castiga con cárcel la difamación, porque eso puede generar un efecto disuasorio y convertirse en una forma de censura”, dijo Pujols al abordar el debate sobre el Código Penal. Aunque valoró que se haya asumido la iniciativa de modificar algunos artículos, insistió en que el proceso debe observarse con detenimiento.
El dirigente también relacionó la situación económica y social con efectos sobre la estabilidad y la salud mental de la población, y llamó a mantener vigilancia sobre los cambios en discusión. Su planteamiento sitúa en el centro la exigencia de rendición de cuentas: que toda reforma legal y toda decisión pública se mida por su impacto real sobre los derechos, los servicios y el costo de vida de los ciudadanos, no por la narrativa del poder.
