El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró ayer con un avance de 3.07 % y alcanzó US$108.66 por barril, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que decidió aplazar un ataque contra Irán que estaba previsto para el martes. Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del WTI para junio sumaban US$3.24 respecto del cierre previo.
El mercado volvió a mostrar su sensibilidad ante decisiones políticas y militares de alto impacto. Aunque la jornada había comenzado a la baja, el crudo se recuperó tras el mensaje de Trump en Truth Social, donde aseguró que Estados Unidos está preparado para lanzar en cualquier momento un “ataque a gran escala” contra la República Islámica. En Londres, el Brent para entrega en julio subió más de 2.5 % y cerró por encima de los US$112.
En medio de esa volatilidad, otros activos registraron movimientos más contenidos: la onza troy de oro se cotizaba en US$4,539, casi sin variación frente al viernes; la plata ganó 0.72 %, hasta US$76.54; y el bitcóin retrocedió 2.7 %, hasta US$76,126. El repunte del crudo vuelve a colocar bajo vigilancia el impacto económico de una crisis internacional que sigue trasladando incertidumbre a los mercados.
