Donald Trump afirmó este jueves que Anthony Fauci «tal vez debería ser procesado», después de que un comité del Senado aprobara una resolución para declararlo en desacato por negarse a responder preguntas sobre su gestión durante la pandemia de covid-19. El señalamiento coloca en primer plano un reclamo de fiscalización sobre decisiones adoptadas durante la emergencia sanitaria, ahora bajo revisión del Congreso y a la espera de una evaluación del Departamento de Justicia.
La presión aumentó luego de que el Comité de Seguridad Nacional del Senado aprobara la iniciativa impulsada por el senador republicano Rand Paul, al entender que el exdirector del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas evitó responder sobre su actuación. En la audiencia de la semana pasada, Fauci invocó en más de un centenar de ocasiones la Quinta Enmienda, que protege contra la autoincriminación. Con ese paso, Paul informó que remitirá directamente la recomendación al Departamento de Justicia, sin votación del pleno, un procedimiento que deberá ser autorizado por el vicepresidente JD Vance como presidente de la Cámara Alta.
Trump comparó el caso con los procesos por desacato que enfrentaron Peter Navarro y Steve Bannon tras desobedecer citaciones del Congreso vinculadas a la investigación del asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, y sostuvo que las acciones atribuidas a Fauci son «mucho más graves». El contraste vuelve a poner sobre la mesa la distancia entre el discurso de manejo de la pandemia y las explicaciones que ahora exige el poder legislativo, en un expediente que trasciende la confrontación política y activa una alerta institucional sobre responsabilidades pendientes por una crisis de alto costo social.
