NACIONES UNIDAS. – China elevó este martes ante el Consejo de Seguridad una señal de alerta institucional sobre la escalada en Oriente Medio, al denunciar los riesgos para la seguridad de instalaciones nucleares tras el ataque con drones cerca de la central de Barakah, en Emiratos, y reclamar la reapertura del estrecho de Ormuz “lo antes posible”. El representante chino ante la ONU, Fu Cong, expresó su “profunda preocupación”, pidió un “alto el fuego sostenido” en Irán y advirtió que esas infraestructuras “deben estar protegidas en todo momento”.
La advertencia llegó después de que las autoridades emiratíes informaran el domingo que respondieron a un incendio provocado por un ataque con drones desatado “fuera del perímetro interior” de la central, sin reportar problemas de seguridad. En la sesión, el embajador estadounidense Mike Waltz atribuyó el ataque a Irán y sostuvo que “pudo haber derivado en una catástrofe nuclear sin precedentes”, mientras el representante iraní no compareció.
Fu insistió en que China “se opone a los ataques armados contra instalaciones nucleares con fines pacíficos” y reclamó respeto al derecho internacional, a la seguridad de las centrales nucleares y a la soberanía de los países del Golfo. También afirmó que la guerra “ha provocado graves pérdidas humanas en la región” y que ha “perturbado la economía global” al perjudicar “los intereses de la comunidad internacional”, en un contraste que refuerza la presión por resultados concretos de desescalada frente al deterioro ya visible sobre la seguridad regional y las rutas estratégicas.
