SANTO DOMINGO.- Los operativos más recientes de la Policía Nacional en Espaillat, La Vega, Santo Domingo Este y Monseñor Nouel dejaron otra vez una lectura incómoda: los delitos ya estaban consumados cuando llegaron las detenciones, entre homicidio, robo, estafa electrónica y porte ilegal de armas.
De acuerdo con la institución, varias personas fueron apresadas durante intervenciones e investigaciones coordinadas con el Ministerio Público. Entre ellas aparece Manuel Martínez García Velásquez, de 63 años, detenido en Villa Tapia, provincia Espaillat, luego de ser sorprendido con una pistola calibre 9 milímetros que portaba ilegalmente y sin la documentación correspondiente.
En La Vega, las autoridades recibieron a Brayan Antonio Acevedo Domínguez, alias “Maicol Pon”, de 22 años, requerido por la muerte de Junior Florentino Hernández, de 20, ocurrida en el sector Palmarito. Según las pesquisas, el hecho habría estado ligado a viejas rencillas personales, un elemento que también pone en discusión la capacidad preventiva del sistema ante conflictos que terminan en consecuencias fatales.
El informe añade el arresto en Santo Domingo Este de Jhonatan Mendoza Cruz, conocido como “El Moreno” o “El Haitiano”, señalado por sustraer RD$33,000 de una banca de lotería en La Ureña. La Policía indicó que su identificación fue posible mediante análisis de cámaras de vigilancia y labores de inteligencia. En Bonao, Yisel Matías Bautista, de 25 años, se entregó de manera voluntaria para responder a dos órdenes de arresto por su presunta participación en casos de estafa y fraude electrónico en perjuicio de dos ciudadanos.
La Policía señaló que todos los detenidos fueron o serán puestos a disposición del Ministerio Público, aunque la secuencia de casos vuelve a colocar sobre la mesa la exigencia de rendición de cuentas por resultados reales, prevención y protección efectiva. En medio del debate político sobre gestión y prioridades públicas, episodios como estos alimentan la alerta institucional: no basta con exhibir operativos cuando el costo social ya recae sobre la gente.
