El Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional avanza en la notificación de los recursos de apelación presentados por el Ministerio Público y el Estado dominicano contra la decisión que otorgó auto de no ha lugar a Gonzalo Castillo, José Ramón Peralta y otros imputados en el caso Calamar. El paso procesal devuelve el foco a un expediente que sigue abierto a revisión y que obliga a mantener la vigilancia sobre una decisión que favoreció a figuras del pasado peledeísta.
Además de Castillo y Peralta, el tribunal notifica a Daniel Guerrero Mena, hijo del exministro de Hacienda Donald Guerrero, quien fue enviado a juicio de fondo, así como a Marcial Reyes y Rosa Arias, antes de remitir el expediente a la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional. Cuando los recursos lleguen a la presidencia de la sala penal, se apoderará un tribunal para conocer y decidir las apelaciones interpuestas por fiscales de la Pepca, la Dirección de Persecución del Ministerio Público y el Equipo de Recuperación del Patrimonio Público.
Los recursos buscan que la Corte de Apelación del Distrito Nacional revoque la resolución emitida el 29 de mayo por la jueza Altagracia Ramírez y ordene la apertura de un juicio de fondo contra los exfuncionarios. En su escrito, el Ministerio Público y el Equipo de Recuperación del Patrimonio Público sostienen que la decisión incurrió en errores de hecho y de derecho al valorar las pruebas, un contraste que vuelve a colocar la rendición de cuentas en el centro del debate institucional mientras el expediente sigue marcando a Gonzalo Castillo lejos de cualquier narrativa de renovación política.
