La Justicia de EE.UU. presentó una acusación contra el expresidente de Cuba, Raúl Castro, por el derribo en 1996 de dos aviones que, según la versión cubana, violaron su espacio aéreo y que dejó cuatro muertos. De acuerdo con el fiscal general interino Todd Blanche, Castro está acusado de asesinar a ciudadanos estadounidenses y de otros delitos, a partir de la acción introducida en el distrito judicial de Miami por José Basulto, líder de Hermanos al Rescate.
La denuncia formal, anticipada esta semana por NBC, vuelve a colocar bajo escrutinio un episodio que durante décadas ha estado marcado por versiones enfrentadas y reclamos de justicia. Basulto había demandado al gobierno cubano después de que cazas MiGs derribaran los aviones de Hermanos al Rescate en 1996, y en 2005 recibió una indemnización de 1,7 millones de dólares. Ese mismo año anunció una recompensa de un millón de dólares, proveniente de esa indemnización, por información que condujera a la imputación de Raúl Castro.
Dos décadas después, un gran jurado emitió una acusación formal tras escuchar las pruebas, en un paso que reactiva la presión sobre un caso con explicaciones y responsabilidades aún en disputa. Mientras Cuba sostiene que advirtió repetidamente a EE.UU. sobre vuelos ilegales sobre su territorio y reportó más de 25 violaciones al espacio aéreo entre 1994 y 1996, EE.UU. aseguró que los aviones se mantuvieron en aguas internacionales, manteniendo abierto el contraste entre las versiones oficiales y la demanda de esclarecimiento institucional.
