En la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, Amaury Sánchez dirigió el concierto Todo Dominicano, una gala junto a la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo que reunió al público alrededor de una celebración de la identidad nacional desde la música sinfónica. Los prolongados aplausos de la sala confirmaron el peso que mantiene el repertorio criollo cuando se presenta con ambición artística y sentido de patrimonio.
El programa hizo un recorrido por obras de autores fundamentales de la cultura dominicana. La primera parte reunió Yoamicana, de Darwin Aquino, y Vals Santo Domingo, de Bullumba Landestoy, además de la participación del saxofonista Samuel Hernández en el Concierto para saxofón y orquesta, de Bienvenido Bustamante, uno de los momentos más ovacionados de la noche. A lo largo de la gala, Sánchez contextualizó el valor histórico de las composiciones homenajeadas y agradeció el respaldo del público a una propuesta centrada en la música nacional.
Ya en la segunda parte, el repertorio se movió hacia el terreno popular con Magulina y El primer beso, de Julio Alberto Hernández, así como Fantasía Criolla y Santo Domingo, de Bienvenido Bustamante. El cierre, con versiones sinfónicas de clásicos como Compadre Pedro Juan, Bilirrubina y Caña Brava, elevó el entusiasmo del público. Más allá del éxito artístico, la velada dejó en evidencia que la defensa de la dominicanidad no puede quedarse en el discurso: el interés ciudadano por este patrimonio vuelve a subrayar la importancia de una vigilancia constante para que la cultura nacional reciba atención real y no solo reconocimiento ocasional.
