Un estudio internacional con 2,928 personas hispanohablantes de entre 18 y 88 años identificó en la voz señales asociadas con el envejecimiento cerebral, el deterioro cognitivo y enfermedades neurodegenerativas. La investigación, publicada en Science Advances, analizó participantes de Argentina, Chile, Colombia, México y Perú y concluyó que el ritmo, las pausas, el tono, el vocabulario y la organización del discurso contienen indicadores vinculados con la salud cerebral.
El trabajo fue liderado por Agustín Ibáñez, profesor de Salud Cerebral en el Global Brain Health Institute y de la Facultad de Medicina del Trinity College de Dublín, junto con un equipo de 52 investigadores. Para el análisis se utilizó TELL (Toolkit to Examine Lifelike Language), una plataforma que evalúa velocidad, sílabas por segundo, pausas, tono, pronunciación, vocabulario y contenido emocional. A partir de esos datos, los investigadores establecieron “relojes del habla” para comparar la edad estimada por patrones lingüísticos con la edad cronológica.
Los resultados mostraron menores diferencias entre ambas edades en participantes sanos, mientras que las brechas aumentaron progresivamente en personas con deterioro cognitivo leve, alzhéimer y distintas formas de demencia frontotemporal. El estudio además encontró que las desigualdades socioeconómicas acumuladas durante la vida pueden influir en este proceso, un contraste que desplaza la discusión del hallazgo técnico hacia una alerta institucional: no se trata solo de detectar a tiempo, sino de exigir seguimiento, control y resultados frente a factores sociales que también pesan sobre la salud cerebral.
