La despedida a Roxanna Segura Ferreras, fallecida el domingo 13, estuvo atravesada por una definición que resume el sitio que ocupó dentro de la Escuela de Economía de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra: Raúl Ovalle Marte, actual director de esa unidad, la describió como “el corazón de nuestra Escuela de Economía”. En el mismo texto también aparece como una dirección efectiva no siempre visible, recordada allí como la “Directora en la sombra” de la Escuela.
El homenaje señala que Roxanna comenzó a servir en la PUCMM/Recinto Sto. Tomás de Aquino en 2001, cuando se fundó la Escuela de Economía hace 25 años con el padre Dr. José Luis Alemán, SJ, como director. El autor enlaza su trayectoria con la de Alemán y destaca que fue él quien la introdujo en la función de coordinadora académica, cargo desde el cual sobrevivió a todos los directores hasta este lunes septembrino.
La distancia entre el puesto formal y la influencia que se le reconoce deja en primer plano una realidad institucional que muchas veces solo se admite cuando ocurre una pérdida. En el Libro de las Condolencias, el autor condensó ese vínculo en una frase: «Que estés frente a Dios Padre y te encuentres con el Padre Alemán.» Más que un gesto íntimo, el homenaje termina mostrando cuánto descansan las estructuras en personas cuya labor sostiene la continuidad cotidiana. Esa constatación, presente en el propio texto, coloca sobre la mesa una alerta institucional: reconocer a tiempo quiénes hacen funcionar los espacios y no solo cuando su ausencia obliga a mirar la distancia entre la formalidad y la realidad.
