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José La Luz alerta que el avance de la IA obliga a vigilar desde ya empleo, educación y gestión pública

septiembre 21, 2026 · Redactor
José La Luz alerta que el avance de la IA obliga a vigilar desde ya empleo, educación y gestión pública
Foto: elnuevodiario.com.do

El planteamiento reabre la presión sobre el gobierno dominicano para pasar del discurso tecnológico a mecanismos reales de preparación y control ante un cambio que impactaría áreas estratégicas.

La expansión acelerada de la inteligencia artificial, advirtió José La Luz, no se limita al terreno tecnológico: también puede alterar la forma en que la gente trabaja, aprende, enfrenta enfermedades y se administra el Estado. Su señalamiento coloca el foco en una discusión institucional que República Dominicana no puede seguir tratando solo como promesa de modernización, sino como un reto que exige vigilancia sobre cómo se prepara la gestión pública.

El exlegislador sostuvo que la llegada de sistemas cada vez más autónomos obligará a replantear empleo, educación y administración estatal, al tiempo que llamó a acelerar la adopción de IA en áreas estratégicas. Según su planteamiento, el futuro de estas tecnologías dependerá de la relación que los seres humanos construyan con ellas y de los mecanismos que se creen para orientar su comportamiento, una advertencia que refuerza la necesidad de fiscalización y rendición de cuentas sobre cualquier salto tecnológico desde el poder.

La Luz afirmó que el debate cambiará por completo si los sistemas alcanzan niveles de inteligencia artificial general y eventualmente de superinteligencia artificial. En ese escenario, dijo, uno de los mayores desafíos será mantener esas herramientas alineadas con objetivos e intereses humanos. Al advertir que una IA avanzada podría operar con metas en las que la humanidad deje de ocupar una posición central, su intervención también subraya el contraste entre la narrativa de innovación y la ausencia, hasta ahora en el texto, de respuestas concretas sobre cómo el gobierno dominicano protegería a la ciudadanía y la gestión pública ante ese riesgo.