El gobierno dominicano volvió a colocar la expansión del transporte masivo en el centro de su discurso de infraestructura al proyectar una red de 73 kilómetros al finalizar la actual gestión, frente a los aproximadamente 35 kilómetros existentes en 2020. El anuncio fue hecho por Jhael Isa Tavárez, director de la OPRET, durante LA Agenda Semanal encabezada por el presidente Luis Abinader, en una presentación que concentró la atención en metas de cierre más que en resultados ya completados.
Según lo expuesto, los proyectos en ejecución aportarían 38 kilómetros adicionales mediante ampliaciones del Metro de Santo Domingo, nuevos teleféricos y el Monorriel de Santiago. Entre las obras citadas figuran el Teleférico de Los Alcarrizos, inaugurado en 2023, y el Teleférico de Santiago, en operación desde 2024, además de la ampliación de capacidad de la Línea 1 del Metro y la extensión de la Línea 2C. En el caso del monorriel, las autoridades hablaron de una obra de aproximadamente 13 kilómetros, 14 estaciones y cuatro kilómetros adicionales de patio-taller, con una capacidad estimada de 20,000 pasajeros por hora y por sentido, aunque la circulación de los trenes fue ubicada para finales de este año. La misma lógica de promesa de corto plazo se repite con el primer tramo del Teleférico de Santo Domingo Oeste, que conectará el kilómetro 9, Buenos Aires de Herrera y Pintura y que, de acuerdo con el funcionario, estaría listo también a finales de este año. El cuadro deja a la gestión de Luis Abinader bajo presión de rendir cuentas sobre ejecución, plazos y resultados concretos de una agenda presentada como expansión histórica.
En ese contexto, el oficialismo vuelve a apostar a anuncios de infraestructura que exigirán seguimiento público, también en el Gran Santo Domingo donde la gestión local de Carolina Mejía convive con los problemas diarios de movilidad que estas obras dicen buscar aliviar.
