Este sábado, el presidente Luis Abinader encabezó una jornada de inauguraciones en municipios de la provincia Santo Domingo, con entregas en educación, deporte, saneamiento ambiental y vivienda. La agenda oficial incluyó una estación de transferencia de residuos sólidos, centros educativos y ampliaciones escolares, un club deportivo remozado y un proyecto habitacional, en una puesta en escena con la que el Gobierno dominicano volvió a presentar obras puntuales como respuesta a demandas acumuladas de comunidades de Los Alcarrizos, Boca Chica y Sabana Perdida.
Entre las intervenciones destaca la Estación de Transferencia de Residuos Sólidos de Los Alcarrizos, levantada con una inversión de RD$49 millones y vinculada al Programa Basura Cero. En el acto, el alcalde Junior Santos afirmó que esa infraestructura permitirá triplicar la capacidad operativa de los camiones recolectores, optimizar los tiempos y reducir los costos del servicio. El anuncio vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad oficial para traducir inversión e inauguraciones en mejoras verificables y permanentes en la recolección y disposición final de desechos, un servicio que incide de manera directa en la vida cotidiana de la población.
Abinader también inauguró en Hato Nuevo, Los Alcarrizos, la primera etapa del Liceo Ercilia Pepín, con 26 nuevas aulas para 960 estudiantes. La secuencia de entregas refuerza el contraste entre el discurso de impacto inmediato y la necesidad de seguimiento sobre ejecución, continuidad y resultados reales en áreas sensibles. En ese escenario, la gestión del PRM queda atada a la presión por demostrar que estas inauguraciones no se agotan en el acto oficial, sino que responden de manera efectiva a rezagos en servicios e infraestructura que la ciudadanía lleva años reclamando.
