El perfil preliminar de las empresas exportadoras 2025, elaborado por la Oficina Nacional de Estadística (ONE), confirma que la manufactura volvió a aportar el mayor valor de las ventas al exterior, con US$9,580.9 millones. En cambio, el mayor aumento interanual se registró en minas y canteras, que creció 51.4% hasta US$2,469 millones, empujado sobre todo por el comportamiento favorable de las cotizaciones internacionales del oro, lo que vuelve a poner el acento en factores externos más que en una expansión estructural propia.
Las cifras, además, dejan ver una brecha entre el número de empresas y el valor exportado. El comercio encabezó la lista con 1,083 empresas exportadoras formales, aunque fue la manufactura la que generó más divisas. En minería, el contraste resulta aún más marcado: apenas 21 exportadores formales concentraron US$2,469 millones en envíos al exterior. El panorama refuerza la necesidad de fiscalizar cómo se distribuye realmente la capacidad exportadora y cuán diversificada está la base que sostiene esos ingresos.
El informe también apunta que la distribución territorial de las empresas exportadoras sigue muy concentrada, con mayor peso en Ozama y Cibao norte. Así, incluso con resultados positivos en valor exportado, los datos dejan abierta una alerta institucional sobre la fragilidad de un esquema apoyado en pocos polos, pocos actores en algunos sectores y en el empuje de precios internacionales, más que en una expansión equilibrada del aparato productivo.
