El incendio que impactó la zona del Centro Aventura, en Sabaneta, San Juan de la Maguana, fue contenido de manera parcial por las autoridades, aunque no había sido apagado totalmente, de acuerdo con José Abreu, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos en la República Dominicana (CNDH-RD), filial San Juan de la Maguana. La situación obligó al seguimiento de una comisión de la Gobernación y miembros del Ejército, mientras se esperaba que la Procuraduría pudiera integrar otra comisión para investigar las circunstancias del hecho.
El fuego fue reportado en la zona de Gajo Largo, entre las comunidades de La Higuera y Hondo Valle, en el entorno donde se ejecutaría el proyecto Romero, un punto de alta sensibilidad ambiental y social por el debate minero en la provincia. La emergencia aumentó la preocupación por la cercanía de las llamas con el Centro Aventura, un espacio educativo vinculado a la Iglesia Católica donde, según reportes comunitarios, estudian más de 50 niños, además de maestros y personal. También se informó que brigadas forestales habían intentado sofocar el incendio, aunque las condiciones del terreno dificultaban los trabajos.
Abreu sostuvo que, por la hora y la forma en que se habría iniciado el fuego, aparentaba existir una intención de afectar directamente el centro educativo, pero precisó que esa valoración es personal y que no cuenta con pruebas. Con el incendio aún sin extinguir por completo y una investigación apenas en perspectiva, el caso deja bajo escrutinio la capacidad de respuesta y la necesidad de aclarar responsabilidades en una zona ya marcada por tensiones comunitarias.
