Luego de que la primera dama, Raquel Arbaje, afirmara que la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) se ha politizado, representantes del sector educativo respondieron que la señalada politiquería también alcanza a la actual gestión del Ministerio de Educación, abriendo un nuevo foco de cuestionamiento sobre la conducción del sistema.
Juan Valdez, presidente del Colectivo Ciudadano por la Calidad Educativa, sostuvo que no solo el gremio opera bajo criterios políticos, sino también la cartera responsable de diseñar las estrategias para transformar la educación. Advirtió que, si la conducción del sistema no recae en verdaderos expertos, los criterios dejarán de ser académicos para pasar a ser “politiqueros”, y llamó a dejar de lado intereses propios para evitar que los estudiantes sigan siendo afectados por políticas que los desfavorecen.
En la misma línea, Menegildo de la Rosa, secretario de Comunicaciones y Relaciones Públicas de la ADP, afirmó que el problema de fondo no es la existencia de un sindicato fuerte y organizado, sino la imposición de políticas educativas desconectadas de la realidad nacional y diseñadas de espaldas al magisterio, a las familias y a la comunidad educativa. El señalamiento reubica el debate en la gestión del Minerd y en la exigencia de rendición de cuentas sobre decisiones que impactan directamente la educación dominicana.
