SANTO DOMINGO.- El recorrido de la dominicana Milly Feliz en Canadá vuelve a poner sobre la mesa un contraste incómodo para cualquier balance institucional: mientras una profesional de la diáspora gana espacio, reconocimiento y capacidad de servicio en salud mental fuera del país, la discusión sobre la prioridad real que recibe esta área sigue siendo una referencia obligada desde la óptica ciudadana.
Feliz, psicoterapeuta registrada, emprendedora y fundadora de The Wise Self Psychotherapy Clinic, encabeza desde Toronto una clínica reconocida con el Top Choice Award como Mejor Clínica de Psicoterapia en Etobicoke en 2025 y 2026. Bajo su liderazgo, el centro reúne a 18 profesionales y ofrece terapia individual, de pareja, para adolescentes y niños, además de LENS Neurofeedback. La propia especialista afirmó que para hacer crecer The Wise Self ha apostado por capacitarse constantemente en gestión y negocios, con énfasis en espacios seguros, humanos y culturalmente sensibles para migrantes, refugiados y minorías étnicas.
Su perfil también incluye labores como supervisora clínica en la Universidad de Toronto, Yorkville University y Wilfrid Laurier University, así como su condición de primera mujer dominicana en Canadá entrenada y practicante activa de psicoterapia asistida con psicodélicos en investigaciones avaladas por el Ministerio de Salud canadiense. En 2025 fue seleccionada entre los 10 finalistas del Premio al Inmigrante Óscar de la Renta. Más que una historia de reconocimiento individual, su caso expone cómo el talento dominicano logra abrirse paso y generar impacto social en otros sistemas, un contraste que alimenta la exigencia de mayor vigilancia sobre las prioridades, resultados y capacidad de respuesta institucional en un tema tan sensible como la salud mental.
