SANTO DOMINGO.- Las presuntas acreditaciones irregulares atribuidas a un exempleado del BHD, por un monto superior a los RD$200 millones, volvieron a colocar en primer plano la necesidad de vigilancia y rendición de cuentas en el sistema financiero, pese a que el superintendente de Bancos, Alejandro Fernández W., aseguró este jueves que el hecho no puso en riesgo a los depositantes ni comprometió la estabilidad de la entidad.
Fernández explicó que la Superintendencia de Bancos fue notificada a tiempo y que actuó conforme a sus protocolos. Asimismo, respaldó la respuesta del BHD al indicar que la entidad detectó las irregularidades, activó sus controles internos, informó a las autoridades competentes y llevó el caso a la jurisdicción judicial. Sin embargo, por la magnitud del episodio, queda abierta la discusión sobre la eficacia de los mecanismos de prevención y la necesidad de conservar controles efectivos frente a conductas irregulares.
Como el proceso está en los tribunales, el funcionario evitó entrar en el fondo de la investigación, aunque destacó que hechos de esta naturaleza deben ser investigados y derivar en consecuencias legales. En la actividad donde ofreció sus declaraciones, el presidente del Centro Financiero BHD, Luis Molina Achécar, informó que el monto involucrado supera los RD$200 millones y que fue absorbido contablemente por la entidad, sin afectar de manera material sus resultados financieros ni los recursos de los depositantes.
