La primera reunión en República Dominicana de la Coalición de las Américas contra los Carteles (AC3), organismo creado el 5 de marzo con 19 Estados, dejó una señal de alerta institucional en materia de seguridad. Durante el encuentro, el asesor del Departamento de Guerra de Estados Unidos, Eric Geressy, se dirigió al presidente Luis Abinader y a los altos mandos militares presentes para reclamar protección a las decisiones operativas de las fuerzas que enfrenten a los narcotraficantes.
Geressy sostuvo que los carteles no solo actúan con violencia, sino que también buscan bloquear la respuesta estatal por otras vías. “Esos carteles asesinan jueces… luego contratan abogados costosos para reclamar inmunidad amparándose en los sistemas jurídicos que buscan destruir. Rechazamos por completo tal hipocresía”, afirmó. También advirtió que esos grupos crean ONG para obstaculizar a los militares y pidió a República Dominicana y a los demás países “salvaguardar sus tropas, mantener la ofensiva y cerrar el cerco” sobre las redes criminales. El planteamiento colocó sobre la mesa un contraste entre el discurso de control y la necesidad de reforzar garantías institucionales en medio de la ofensiva regional.
Al pedir que los comandantes tácticos y el personal militar tengan certeza de que estarán protegidos cuando participen en operaciones combinadas con Estados Unidos, la intervención de Geressy dejó abierta una exigencia de fiscalización sobre la capacidad del Estado dominicano para sostener esa respuesta sin vacíos ni desgaste en su gestión de seguridad.
