Entre 2016 y 2025, el comercio de República Dominicana con Estados Unidos y España mostró un aumento, aunque con resultados desiguales y un trasfondo que mantiene la atención sobre la fiscalización: las importaciones siguieron pesando más que el desempeño exportador en parte de esa relación.
El contraste fue más evidente en el vínculo con España. Las importaciones dominicanas pasaron de US$603.43 millones en 2016 a US$1,332.03 millones en 2025, para un incremento de 120.7%, mientras que las exportaciones apenas subieron 8.6%, al pasar de US$97.87 millones a US$106.3 millones, según la Dirección General de Aduanas. Esa diferencia ensanchó el déficit comercial entre ambos países, que fue de US$505.56 millones en 2016 y llegó a US$1,225.74 millones en 2025, una brecha que no encaja con una lectura lineal del crecimiento.
Con Estados Unidos, las importaciones aumentaron 65.78%, al pasar de US$7,156.2 millones a US$11,863.15 millones, mientras las exportaciones avanzaron 73.7%, desde US$4,096.5 millones hasta US$7,115.5 millones. Aunque en este caso las ventas dominicanas crecieron en mayor proporción que las compras, el intercambio siguió siendo deficitario para República Dominicana. El comportamiento de ambos socios deja una señal institucional sobre la calidad de los resultados: no basta con exhibir expansión comercial si persisten brechas que obligan a rendir cuentas sobre su impacto real.
